La diputada de UPyD, Rosa Díez, ha presentado una enmienda a la totalidad del proyecto de ley de los Presupuestos para 2010, unas cuentas que reflejan, dijo, que el Estado es "residual" y no tiene capacidad para actuar e instrumentar una política económica global contra la crisis.
Díez presentó en una rueda de prensa la enmienda con la que rechaza estos Presupuestos, que -según señaló- sólo sirven "repartir los restos del naufragio" de la crisis y "falsean" la realidad económica.
La diputada de UPyD ha sido la única de las fuerzas minoritarias a la que no ha convocado el portavoz socialista, José Antonio Alonso, para negociar los Presupuestos, algo que Díez consideró una "grave falta de respeto institucional" por parte del PSOE hacia un partido con representación parlamentaria.
Díez sí admitió que ha hablado con la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, quien no obstante le recordó que la negociación parlamentaria dependía del Grupo Socialista.
Al analizar el proyecto de ley presupuestario, la diputada de UpyD consideró que en estas cuentas "aumenta el gasto superfluo" mientras se reducen las inversiones "estratégicas" para impulsar el cambio de modelo económico.
Además criticó que los Presupuestos buscan un aumento de ingresos mediante una subida de impuestos que afecta sobre todo a las clases medias y bajas y no tienen en cuenta el aumento del déficit y de la deuda públicos, que acabarán siendo "insostenibles".
Pese a que en el pleno del martes se debatirá no sólo su enmienda sino al menos otras tres -del PP, de ERC y de CiU-, Díez se mostró convencida de que buena parte de los portavoces parlamentarios saldrán al estrado con "fuertes críticas" a los Presupuestos para después rechazar las enmiendas y dar el visto bueno a las cuentas.
Esta "ceremonia", afirmó, es ya habitual y forma parte del "mercado persa" en el que se convierte la negociación presupuestaria en las Cortes, lamentó la diputada, para quien "lo peor" de estas cuentas es que reflejan que el Estado es "residual" y ha perdido la capacidad para articular medidas económicas globales.
Así, Díez señaló que el Estado es "cada vez menos" un instrumento de política económica porque "va soltando" sus competencias, como lo muestra, por ejemplo, el acuerdo del nuevo sistema de financiación autonómica.
En este sentido, indicó que la mayor parte del gasto presupuestario está previamente comprometido con las comunidades, el Gobierno no tiene "ninguna" capacidad de acometer medidas y sólo cuenta con un 5% del gasto para políticas activas.






El origen de la familia Varela se remonta a descendientes de don Ramiro I de Aragón y a su esposa doña Ermisinda, de la casa real de Francia. La familia Varela se establece en Galicia en las Casas de Quindimil y Ramil, en la provincia de Lugo, extendiéndose hasta Pontevedra donde se asienta en las casas de Casalnovo , en Caldas de Reyes y en La Buzaca, en Moraña.
La Casa de La Buzaca era una casa de labranza y un fortín, al mismo tiempo. Datada por vez primera como propiedad de Gomez García Varela, casado con Dominga López de Villamoure, a fines del siglo XVI. A partir de aquí la familia Varela de generación en generación y por mayorazgo continúa la linea patrimonial en la casa de La Buzaca hasta nuestros días.
Don Pedro Varela de Dubra y doña Inés Mariño de Lobeira son los primeros señores del Pazo. Contraen matrimonio en 1627 y, a partir de entonces, acometen las reformas convenientes para hacer de La Buzaca su hogar. Se realiza la construcción del zaguán que da entrada al pazo así como de la balconada que corona el zaguán para dar acceso al piso superior. Durante esos años se construye la capilla.
El matrimonio formado por don José Varela de Verea y doña Rosalía Verea de Aguiar vincularon la sucesión hereditaria del linaje al Pazo y Casa solariega de la Buzaca. En su tiempo se realizaron grandes reformas en la antigua casa, construyendo el magnífico escudo del portalón de entrada.
En el escudo familiar aparece la rueda de Santa Catalina, patrona del linaje y elemento central del actual logotipo de La Buzaca. Su imagen aparecía también en los estandartes familiares. También aparece la flor de lis, como recuerdo de la descendencia de sus antepasados de la casa real de Francia; las barras de los reyes de Aragón, por la vinculación del linaje, en sus orígenes, a la realeza aragonesa; y, por último, un castillo, como referencia al primer castillo que el linaje tuvo en Galicia, que comparten el castillo de San Martín de Ramil, en Palas de Rey, o el de Dubra, en el valle del mismo nombre.