miércoles, 28 de enero de 2009

CARRERA HACIA LAS URNAS UPyD presenta su campaña con la que pretender romper el corralito de poder en País Vasco y Galicia

Rosa Díez ha presentado su campaña en Madrid, acompañada del cabeza de lista por Pontevedra, Andrés Wenceslao, de 65 años.

UPyD pretende romper el «corralito» de poder en el País Vasco y Galicia y defender «la libertad» por encima de todo, ha asegurado su presidenta, la diputada Rosa Díez.

Díez ha presentado en Madrid la campaña y las candidaturas de su partido para las elecciones que se celebrarán el 1 de marzo y ha explicado las líneas básicas de la campaña de UPyD en esas dos comunidades históricas, donde pretenden «condicionar» la política «para que les vaya mejor a los vascos y a los gallegos» y también al resto de los españoles.

Porque, según ha señalado, lo que allí defenderán es una propuesta «de interés nacional», ya que, en su opinión, las coaliciones que han gobernado en cada una de estas comunidades «han tenido y tendrán que ver en cómo se gobernará en España». Ejemplo de ello, ha comentado, es la «inestimable» ayuda que el PNV y el BNG han prestado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha sacado adelante, gracias a ellos, unos Presupuestos «caducos y negativos».

Juto a Rosa Díez, han estado en la presentación de esta campaña, en la que UPyD invertirá 365.449 euros, los cabeza de lista por Álava, Gorka Maneiro, ex militante socialista de 34 años, y por Pontevedra, Andrés Wenceslao, de 65 años, militar en la reserva.

Además, en Euskadi concurrirán como cabezas de lista por Vizcaya Lydia Brangas, de 53 años, y Maleni San Vicente, de 40 años, por Guipúzcoa.

Los que lideran el resto de las candidaturas de las provincias gallegas son José Anido, de 27 años, por A Coruña; Luis Alejandro Pérez, de 43, por Lugo; y Aser García, de 44, por Ourense.

Con estos nombres y otros más, como Pilar Ruiz y Estíbaliz Garmendia, la madre y la viuda de Joseba Pagazaurtundua, el policía municipal asesinado por ETA, UPyD prepara «el asalto» a los Parlamentos vasco y gallego, después de que en su «debut» electoral, en las generales de 2008, consiguiera un escaño en el Congreso, el de Rosa Díez.

Conscientes, según han reconocido fuentes del partido, de que no tienen ninguna posibilidad de presidir la Xunta de Galicia o el Gobierno vasco, no han presentado candidatos para ello.

Entre los que han seguido el acto se encontraba el filósofo y uno de los fundadores del partido, Fernando Savater, el portavoz, Mikel Buesa, el empresario teatral Enrique Cornejo, el empresario y aventurero Álvaro de Marichalar y el actor Miguel Hermoso.

El programa de UPyD, cuyo reto principal es garantizar «la libertad», ha dicho Díez, para «poder garantizar otros derechos», incluye, entre otras propuestas para Galicia, la libertad de elección lingüística, un mismo sistema de financiación para todas las comunidades y la devolución de las competencias de Educación al Gobierno central.

En el País Vasco, también defenderá un cupo más justo «y al servicio de todos», un autogobierno «mejor» con la reforma del Estatuto y la Constitución o la implicación plena de la Ertzaintza contra el terrorismo.

Con el lema «Tú eliges», Unión Progreso y Democracia recorrerá a partir del 13 de febrero el País Vasco, Galicia y también Buenos Aires, donde reside un porcentaje importante de electores gallegos.

Para financiar todo este despliegue, UPyD, como ya hizo en las elecciones legislativas, ha recurrido a la ciudadanía y ha emitido 120.000 bonos (la mitad para cada una de las comunidades) por un importe de entre 50 y 250 euros.

domingo, 18 de enero de 2009

Entrevista a Rosa Diez en La voz de Galicia

Entrevista | ROSA DÍEZ PRESIDENTA Y DIPUTADA DE uNIÓN PROGRESO Y DEMOCRACIA «Me preocupa que el PSOE o el PP hagan lo que quiere el Bloque»




Confía en obtener representación en la Cámara gallega; su baza para lograr este objetivo es captar el apoyo de los descontentos con los dos partidos mayoritarios

Autor:
M. Blanco
Fecha de publicación:
18/1/2009

Asegura que su discurso está libre de las hipotecas que lastran al PSOE y al PP, los dos partidos a los que quiere arañar votos. Rosa Díez (Sodupe, Vizcaya, 1952) dio la sorpresa en las elecciones generales con su Unión Progreso y Democracia al obtener un diputado. Ahora se propone hacer lo mismo en las gallegas.

-¿Qué expectativas tiene para las elecciones gallegas?

-No ponemos límite a nuestras expectativas. Lo que queremos es que los gallegos se enteren de que hay una opción política que les va a permitir no votar a los que ya les han defraudado. Creo que con que se enteren de eso UPyD tendrá un resultado espectacular, porque en Galicia hay muchas personas que están hasta el gorro de los unos y de los otros. Quiero que se enteren de que hay una fuerza política que les permitirá no ir a votar en contra de uno o de otro. Todo nuestro trabajo aquí en Galicia va a consistir en acercarnos a la gente, en explicarles nuestro programa y que no tienen que resignarse a votar a esas formaciones.

-¿Es posible cuantificar sus objetivos en diputados?

-No, porque no hacemos encuestas al no disponer de recursos para ello. Sabemos además que ante unas elecciones, cuando en las encuestas preguntan por un partido político nuevo, pues la gente no se pronuncia con facilidad. Pero en fin, las encuestas que hacen otros nos dan representación, con más facilidad en Pontevedra y A Coruña. Y en los sondeos del CIS y los medios de comunicación aparece más de un 10% de los votos en el apartado otros. En Galicia en ese apartado hay muy poquitos que no estén ya cuantificados, lo que nos hace suponer que si trabajamos bien y somos capaces de captar la confianza de los ciudadanos, no tenemos por qué renunciar a estar presentes en las cuatro provincias.

-En el caso gallego, ¿no podría pesar algo en su contra el hecho de haber optado por candidatos no muy conocidos?

-La verdad es que han sido ellos los que se han acercado al partido. Quienes configuran UPyD son personas que, en el 90% de los casos, nunca estuvieron afiliados a ningún partido político; tuvieron compromisos sociales y profesionales, pero nunca sintieron la necesidad de afiliarse. Y ahora, sí. Mucha gente se acerca a nuestro partido para regenerar la democracia. Ellos nos han elegido como partido y nosotros a ellos.

-¿A qué partido arañará votos el suyo, al PSOE o al PP?

-Es que en esto también somos revolucionarios. Estamos convencidos de que los votos no son de los partidos, sino de los ciudadanos. Ya sé que los partidos creen que los votos son suyos y están todo el día haciendo cálculos. Hay un suelo electoral, cada vez más pequeño, que no se mueve, pero está creciendo el número de personas que eligen lo que les da la gana. Es gente que quiere ir a votar y salir a gusto, y es ahí donde nosotros captamos la atención.

-¿En qué medida puede incidir en las elecciones gallegas la coincidencia con las vascas?

-A mí me gusta. Siempre iban a estar muy juntas, y que lo hagamos a la vez generará un debate de carácter nacional, y a un partido nacional como el nuestro le viene bien. Nos va a hacer trabajar concentradamente, pero no me preocupa. Además, nosotros decimos lo mismo en Galicia que en el País Vasco. Como no tenemos que travestirnos para decir aquí una cosa y otra distinta en el País Vasco, pues no tenemos ningún problema. Otros sí.

-Usted es crítica con lo que generan los nacionalismos y en varias ocasiones le he escuchado decir que Galicia participa de esta tendencia. ¿Espera que esta estrategia sea uno de los polos de atracción de voto de UPyD en estos comicios?

-No, porque mi competencia no son los nacionalismos. Yo compito con el PP y con el PSOE; a mí no me preocupa lo que quiera hacer el BNG. A mí me preocupa, y a los gallegos debiera preocuparles, que el PSOE o el PP hagan lo que quiere el Bloque; hay miles de personas que votan a Touriño o a Feijoo que nunca votarían al Bloque pero que pueden terminar haciendo lo que quiere el BNG si termina siendo clave para la gobernabilidad. Por complejo y por hipotecas terminan haciendo la política que marcan los nacionalistas con un puñado de votos. Y esta política la ha hecho Touriño y la apunta Feijoo.

-¿A qué se refiere?

-Tanto el PSOE como el PP han perdido el sentido de Estado. No se puede gobernar bien una parte del Estado si no se tiene sentido de la cohesión nacional, si no se tiene claro que a Galicia le irá bien cuanto mejor le vaya a España. Ese sentido lo ha perdido el PSOE, y el PP apunta maneras pues empieza a creer que si para ganar elecciones hay que comportarse como Zapatero, pues nos apuntamos. Es renunciar a ser alternativa para consolarse siendo alternancia.

«Un voto del PNV vale seis veces más que el mío y eso es lo que hay que cambiar»

Fecha de publicación:
18/1/2009

Díez se muestra muy crítica con la ley electoral.

-El perfil del votante de UPyD se encuentra en las ciudades, ¿no?

-Sí, claro. Al no poder utilizar el mailing porque no tenemos dinero para pagarlo, vamos a volver al sistema de los primeros años de la democracia, en los que el voto se llevaba a casa del ciudadano. Y aquí se produce una circunstancia discriminatoria, porque al que tiene dinero para el mailing y mandar la papeleta a casa de todos los ciudadanos, posteriormente la propia Administración, con los impuestos de todos, se lo reintegra. Y los nuevos estamos excluidos de competir en igualdad de condiciones. Es una cosa de la ley que hay que cambiar porque si no el corralito está cerrado a la competencia. Los dos grandes partidos han generado un sistema que les permite repartirse el chiringuito, con la particularidad de que donde hay nacionalistas, estos se integran y juegan a lo mismo. Un partido como UPyD, casi con el triple de votos que el BNG, tiene un diputado, por los dos del Bloque, y eso quiere decir que la bisagra para las cuestiones de Estado la terminan haciendo partidos nacionalistas que ni siquiera creen en el Estado.

-Esa es una de las perversiones de la ley electoral.

-En la transición se buscó el bipartidismo. Veníamos de una dictadura y el legislador creyó que siete u ocho pequeños partidos políticos no serían capaces de construir y consolidar una democracia. Por ello hizo una ley injusta a sabiendas, que tenía ese objetivo. Pero después de treinta años de democracia, no es razonable mantener este sistema porque no se penaliza al partido, sino al ciudadano. Un voto del PNV vale seis veces más que el mío y eso es lo que hay que cambiar.