miércoles, 15 de octubre de 2008

Siguiendo a la rata



Visto que pocos dieron ideas para continuar la historia de Perico vamos a continuar aquí con ella otro poco más. Incluso creo que voy a escribirla entera pero por fascículos para que sea más interesante cada entrega.

Intrigado el niño se acercó al agujero por el que se había me
tido la rata. Apuntó con la linterna hacia el agujero y trató de mirar lo que había dentro pero no vio nada. Resignado se apartó poco a poco cuando, de repente, el agujero empezó a agrandarse convirtiéndose en una puerta de su tamaño.



Asustado corrió al otro extremo de la buhardilla. No podía creer que ese pequeño agujero aumentase de tamaño y que de él saliese una puerta de ese aspecto. Era una puerta de madera oscura con unos torneados a los lados con pinta de ser muy antigua. Al acercarse vió que en ella había unas inscripciones en un idioma desconocido.
No pudo resistir la tentación de abrirla y su mano se acerco a la manilla de hierro forjado. Cuando la acrió una luz muy brillante lo cegó y............



2 comentarios:

Jorge¡¡¡ dijo...

Y descubrió el sitio a donde Michael Jackson llevaba a los niños pequeños que engañaba con chuches para hacerles cosas.


Corre, Perico, que no te pille¡¡¡¡

Lo que no sabía es que Michael también le gustaban las ratas...¡¡¡

Eva dijo...

Eso de la foto no es una rata, es un ratón. Y qué bonito!